martes, 26 de enero de 2010

Esas aburridas charlas paternas



Probablemente sentaría a mi hijo/a, si es que llego a tener alguno, delante de mí y les explicaría como era yo cuando tenía su edad, narrándoles mis "historietas" aburridas de como un adolescente sobrevivió a esos temibles años de la edad del pavo.

Les recomendaría que no cometieran el mismo tipo de errores que cometí yo, algo no muy complicado. Les pediría que se plantearan de forma adecuada cada una de esas "difíciles" decisiones de un adolescente que te tienen una noche entera sin dormir.

También les pediría que se tomaran cada uno de sus objetivos en serio, y que perseveraran, siendo valientes y vendiendo cara su piel ante las dificultades.