martes, 25 de mayo de 2010

Los valores, segunda parte.


Yo creo que el primer obstáculo con el que uno se encuentra cuando pretende forjar sus valores es la pereza. Siempre hay que superar es idea de: "Mañana empezaré con esta cosa o aquella actividad, que ahora no me apetece mucho".

Quizá lo más complicado en un principio sea tomar esa decisión, pero una vez que la has tomado, El siguiente obstáculo a sortear o superar es la falta de constancia.

Si no eres constante, acabarás por abandonar toda empresa que abordes, con una única consecuencia, serás mediocre el resto de tu vida.

Una vez que has emprendido un "medio" para incrementar tus valores, lo mejor que puedes hacer es exprimir la oportunidad al máximo.

Los valores.


Yo, personalmente, defiendo que uno no puede esperar a que las ideas le caigan del cielo. Uno tiene que buscarse la vida para poder educarse a sí mismo, sin necesitar que los demás nos estén ayudando todo el tiempo.

Me explico. Si uno se pasa toda la vida esperando a que venga un compañero y te recomiende un libro, o a que tu madre te apunte en una actividad extraescolar, lo más probable es que acabes por ser un don nadie sin valores ni habilidades.

Uno tiene que empezar a buscarse la vida, así no te arriesgas a que no te caiga una manzana en la cabeza, lo que te aria darte cuenta de algo. Tienes que dar un pequeño paso adelante.

Si, por el contrario, tú das ese pequeño empujón, probablemente consigas forjarte ciertos valores. Puede que en un principio te equivoques, o que estés confuso, pero probablemente alguien te acabará echando una mano.

martes, 11 de mayo de 2010

una historia de "amistad"

En cierta ocasión, unos amigos se reunieron con el objetivo de estar un rato charlando. En dicho grupo no se encontraba cierto chico, que, según él, tenía una cita con una chica algo mayor que él.

Dicho chico tuvo que volver misteriosamente a su casa, ya que casualmente su cita se vio interrumpida por la enfermedad de su acompañante, así que llamó a sus otros amigos, con el objetivo de que el grupo entero se acercara a su casa, debido a que él no podía salir muy lejos, ya que estaba castigado.

Los amigos decidieron no asistir, ya que no veían correcto ser el segundo plato del otro. Debido a esto, el chico se sintió ultrajado, y decidió decirle a la madre que sus colegas no venían porque estaban consumiendo cocaína, algo absolutamente incierto.

De esta manera, el grupo entero, y más concretamente ciertas partes de el, se vio perjudicado por dicho acto. Este es un claro ejemplo de un "amigo" que no es tan amigo como se creía.

Un amigo.


En esta entrada del blog pasaré a comentar el pasado plan de formación, que trataba el escabroso tema de la amistad, y digo escabroso porque un amigo no es cosa de broma.

Antes de nada, hay q1ue saber diferenciar claramente a un amigo de un "coleguilla". Un "coleguilla" es ese que esta contigo por algún motivo explícito, ya sea por tu influencia, por tus posesiones, etc.

Un verdadero amigo es algo más. Esta contigo porque le caes bien, porque compartís formas de pensar, etc.


Un "coleguilla" no dara la cara por ti como lo haría un verdadero amigo, el cual te echará una mano sin dudarlo un instante.


En fin, los amigos, verdaderos amigos, se cuentan con los dedos de una mano.

miércoles, 21 de abril de 2010

LAS DROGAS


En esta entrada voy a reflexionar sobre el pasado plan de formación, en el cual se relata la historia de un adolescente que cae en el engañoso camino de las drogas.


Entre los aspectos que para mi resultan más relevantes se encuentra en el hecho de que este adolescente tenga su primer contacto con las drogas en una fiesta con unos supuestos amigos, que le pasan su primer porro.

Otro aspecto a tener en cuenta es la idea de que este adolescente, por caerle bien a los amigos se rebaje a hacer algo tan peligroso para todos los ámbitos de su vida. Me parece un fallo garrafal por su parte dejarse llevar.

Me parece muy apropiada la forma de actuar de la madre, que seguramente lo compartiría con el padre, pero de forma que su hijo no se enterase, consiguiendo así una jugada magistral, a la par que útil para encaminar de nuevo a su hijo, el cual necesita desesperadamente su ayuda, aunque él le achaque todos sus males.

martes, 30 de marzo de 2010

la sinceridad


Bajo mi humilde punto de vista, la sinceridad no consiste simplemente en decir la verdad y nada más que la verdad. Es cierto que hay que ser veraz en la vida, pero, ¿por serlo se debería traicionar la confianza que ciertas personas pueden llegar a depositar en ti?

Está claro que hay ciertos momentos de la vida en los cuales no es conveniente ser veraz con cualquiera, ya que siéndolo estarías traicionando a otras personas.

Pongamos un ejemplo: unos compañeros de clase están criticando a otro, y te preguntan tu opinión sobre él, la cual no es muy buena, pero aun así defiendes su integridad, o simplemente no opinas, ¿estarías siendo sincero?, probablemente no, pero, ¿merece la pena ser sincero con alguien cuando lo que se consigue por descontado es fastidiar otro? Yo creo que no.

lunes, 1 de marzo de 2010

La juventud y el alcohol


En esta entrada tratare el tema del pasado plan de formación: el alcohol y la juventud.

Yo creo que hoy en día y cada vez más el alcohol está presente en la vida de todo adolescente. Lo más importante no creo que sea que un adolescente evite el alcohol por todos los medios, sino que más bien debería poder convivir con ello, me explico:

Es muy complicado que un adolescente salga por hay con sus amigos y no tenga oportunidad de probar bebidas alcohólicas, por lo que se verá tentado a abusar del mismo. Lo que un adolescente tiene que hacer no es dejar de salir con sus amigos, sino simplemente tener el valor para decir no, o al menos ya basta. Bajo mi punto de vista eso sería lo más elogiable, y no el quedarte en tu casa comiéndote los mocos porque sabes que si sales no vas a tener la suficiente fuerza de voluntad para decir que no por miedo al qué dirán, para acabar luego con una broca a cuestas por parte de tus padres o, quien sabe, en el hospital con un coma etílico.

martes, 26 de enero de 2010

Esas aburridas charlas paternas



Probablemente sentaría a mi hijo/a, si es que llego a tener alguno, delante de mí y les explicaría como era yo cuando tenía su edad, narrándoles mis "historietas" aburridas de como un adolescente sobrevivió a esos temibles años de la edad del pavo.

Les recomendaría que no cometieran el mismo tipo de errores que cometí yo, algo no muy complicado. Les pediría que se plantearan de forma adecuada cada una de esas "difíciles" decisiones de un adolescente que te tienen una noche entera sin dormir.

También les pediría que se tomaran cada uno de sus objetivos en serio, y que perseveraran, siendo valientes y vendiendo cara su piel ante las dificultades.